Subir hasta la cresta rocosa del Cabezo Gordo, levantada en plena planicie frente al Mar Menor, además de ser un ejercicio saludable, es una oportunidad perfecta para apreciar unas vistas impresionantes, con el Mar Menor y su largo brazo de tierra dividiendo las aguas.Esta senda se pierde a medio camino y sólo encuentras matas y piedras a mitad de una empinada subida. A partir de ahora es fácil perderse si no te fijas en algunos montoncitos de piedra que algún samaritano ha colocado y te indican que vas por el buen camino.
Ahora tienes que ir con cuidado para no pasarte la entrada de otro túnel, ya que parece una grieta en la roca y está camuflada con vegetación y rocas sueltas.Ya dentro del túnel (éste más grande y alto que el primero) aunque ves la luz de la salida, resulta que para llegar a esa salida hay que trepar un poco (girando a la izquierda) y tenemos que el túnel sigue adelante por la derecha aunque no se ve la salida. Tomamos esta rama del túnel y al poco ya comienza a verse la salida hasta el final.
Al salir ya divisamos a la izquierda, la cumbre del Cabezo Gordo con sus antenas.
Giramos, por tanto, a la izquierda y comenzamos a subir hasta la cresta de una montaña siguiendo algunos hitos de piedra y algún tramo de senda que pronto desaparece. Alcanzada la cresta, sí que nos encontramos la senda (¡por fin!) que nos lleva hasta lo más alto, hasta un pino y un poco más arriba las antenas, las placas fotovoltáicas que las alimentan y el vértice geodésico o mojón.La ruta que dejo con Wikiloc es la de bajada por otro camino que no os recomiendo pues tiene algunos trozos con dificultad.















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